Válvula mariposa: ¿Wafer o Lug, cuál necesito?

válvula mariposa

válvula mariposa

La mecánica de fluidos es una ciencia compleja donde la válvula mariposa juega un rol fundamental, puesto que, gracias a ella, los gases y líquidos se mueven en función de las exigencias del sistema. No obstante, su correcto funcionamiento depende de que sepamos elegirlas, teniendo como referencia, los requisitos que deban cumplir según las características del entorno.

Esta clase de válvulas, se sub clasifican en diversos tipos, entre los que destacan la Wafer y la tipo Lug. Esto obedece a las funciones que cada una puede realizar y de acuerdo a las cuales unas son más eficientes que otras al ejecutar determinadas operaciones.

Las que funcionan con conexión Wafer, además de ser las más económicas, son ligeras y esto permite al operario instalarlas rápidamente. Son ideales para ser montadas entre bridas, es recomendable destinarlas a aplicaciones que no superen los 16kg y tienen un excelente comportamiento al controlar presiones y temperaturas bajas.

Acerca de ellas, conviene saber que no ofrecen la posibilidad de desmontar un solo lado, ni tampoco se recomienda su uso cuando se requiere transportar hidrocarburos u otros elementos inflamables, toda vez que, ante un eventual incendio, su estructura no aportaría la resistencia requerida y sufriría fugas.

Las válvulas de mariposa tipo Lug, por su parte, se caracterizan por soportar condiciones de trabajo exigentes, por ello se utilizan en construcciones navales, sistemas de calefacción, refrigeración y de tratamiento de aguas.

A diferencia de las Wafer, estas poseen orejetas que facilitan su instalación al extremo de las tuberías, quedando fijas y mostrando gran resistencia ante las vibraciones ocasionadas por las altas presiones. Así mismo, su diseño permite la desconexión individual de los lados de la tubería sin obstaculizar el flujo en otras áreas.

Elegir la válvula correcta es esencial para asegurar el buen funcionamiento de las instalaciones. De igual forma, ello constituye la mejor medida de prevención de accidentes ocasionados por la utilización de materiales y equipos inadecuados.

En lo sucesivo, tengamos en cuenta las cualidades de estas, su diseño, requisitos de instalación, tipos de fluidos que pueden soportar y demás atributos que poseen. De esta manera, podremos garantizar el mayor rendimiento de nuestros sistemas.