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Los arquitectos y profesionales de la construcción se esmeran a diario por innovar en sus creaciones. Por tanto, es fácil imaginar una casa del futuro ecológico que quizás se integre mejor en su entorno.

También podemos imaginar viviendas futuristas y totalmente equipadas, gracias a la evolución de la domótica. O por qué no… una casa del futuro en el agua, para los más imaginativos. Entonces, ¿cómo será la casa del futuro? Esta es la pregunta que nuestro equipo se hace hoy…

¿Cómo será la casa del futuro?

Cuestionar la casa del futuro es fundamental para arquitectos y constructores. Y con razón, pensar en la casa del mañana permite orientar mejor la Investigación y el desarrollo, y anticipar los desarrollos futuros en el sector de la construcción.

Pero es obvio que imaginar la casa del futuro solo se puede hacer sobre suposiciones. Podemos imaginar una casa futurista, digna de las películas de ciencia ficción, como podemos imaginar una casa del futuro ecológico, como la casa pasiva (o incluso la casa positiva) que es imprescindible en el campo de la construcción en los próximos años.

Hagamos un recorrido por los principales supuestos que pueden ayudar a diseñar la casa del mañana.

Casa del futuro: algunos escenarios posibles

Para saber cómo será la casa del futuro, es interesante conocer los últimos avances en la construcción de viviendas, pero también sobre las tendencias constructivas en general. Hagamos un recorrido por los diferentes tipos de viviendas del futuro, según las principales tendencias arquitectónicas y constructivas.

La casa domótica del futuro

Cuando hablamos de la casa del futuro, resulta bastante tentador recurrir a la casa domótica. La domótica consiste en la automatización e informatización de edificios. La casa domótica del mañana es una casa que te obedece al alcance de tu mano, gracias a internet, los ordenadores y la automatización. Al igual que desarrollos como Google Home o Alexa, es posible que pueda hablar con la casa sobre el futuro.

En el programa, podemos imaginar:

  • Apertura automática de puertas, contraventanas y ventanas.
  • Ajuste automático del brillo, según tus necesidades o la época del momento.
  • Una casa repleta de objetos conectados: luces, radio, nevera, utensilios de cocina, etc.
  • Calefacción que se adapta a las condiciones climáticas, y busca optimizar la temperatura interior.
  • Sistemas de seguridad eficientes capaces de alertar rápidamente a las autoridades en caso de robo.

Esta casa inteligente del futuro se basa sobre todo en la tecnología y el confort. ¡Los más atrevidos podrán imaginarlo poblado por androides de guardia, que podrían hacerse cargo del hogar o de la cocina!

Los profesionales formados en cursos de corretaje de propiedad conocen el valor de estas incorporaciones tecnlógicas.

De hecho, si el mercado de la domótica está creciendo (con cada vez más objetos conectados en los hogares franceses), el hogar conectado (o Smart Home) sigue siendo bastante raro. Pero está claro que la domótica corre el riesgo de tener una fuerte presencia en la casa del mañana.

La casa del futuro ecológico

Si la tecnología está particularmente presente en la mente colectiva, cuando hablamos de la casa del mañana, no debemos olvidar que la ecología también es un factor muy importante en la evolución de la construcción. En un mundo afectado por la escasez de materiales y recursos, el carácter ecológico de la construcción podría convertirse en una prioridad… mucho antes que la necesidad de alta tecnología y confort tecnológico.

La casa ecológica del futuro podría adoptar las siguientes características:

Es una casa pasiva, capaz de producir al menos tanta energía como consume. Incluso se podría imaginar una casa sin calefacción ni aire acondicionado gracias a un aislamiento óptimo y al uso de energías renovables. ¿Mejor aún que la casa pasiva? ¡La casa positiva, que produce más energía de la que consume!

La casa está diseñada con materiales locales y respetuosos con el medio ambiente. Podemos imaginar el uso de madera o minerales locales, materiales biológicos y renovables. El uso de un techo verde y muchas plantas también es muy posible.

Está bien integrado en su entorno, y hace el mejor uso posible de los recursos naturales (fotovoltaica, energía eólica, buena exposición al sol, captación de agua de lluvia, etc.).

La casa del futuro, más que ser completamente fría y tecnológica, podría buscar acercarse a la naturaleza.

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